La diseñadora y artista alemana Katharina Ludwig conceptualiza una colección de joyería mediante la incorporación de hielo en su trabajo para enfatizar el valor del agua.
Debido a lo efímero del hielo, cada pieza es única y se transforma derritiendose al paso del tiempo dependiendo del clima y el ambiente en el que se use.
Las estructuras de algunas piezas tienen formas un tanto cóncavas para evitar en la medida de lo posible el derramamiento de agua al derretirse el hielo, aunque algunas otras se derriten directamente sobre el que la porta.
Además de las diferentes propuestas de joyería efímera, Katharina presenta otros interesantes y divertidos trabajos.

